top of page
Buscar

Reinicio Activo.

Esta semana descansaremos un momento de nuestra serie de artículos del libro "Homosexualidad y Biblia" para reposar en un breve pensar que nos invita a descubrir nuestros talentos ignorados. Este natural pot, surge de escuchar una agradable charla en la cual realizaron una invitación a un taller que nos puede ayudar a encontrar nuestro propósito en la vida. Pues ahí les va en lo que resulto esta invitación.


Después de muchos años relacionado con el mundo de la construcción, he aprendido que las estructuras más fuertes no son solo de concreto, sino de ideas y, sobre todo, de valores.

Curiosamente, esta lección no la comprendí en mis primeros años de trabajo, sino ahora, en esta etapa de reinicio que la vida me ha permitido vivir.

Hoy, mi enfoque ha dado un giro que llamo un “reinicio activo”: una decisión consciente de reconstruirme desde adentro, con la misma disciplina con la que se levanta una obra, pero con una mirada más humana, más honesta y más profunda.

En mis libros Entre Dioses y Cruz y Releyendo el Génesis, me encontré —casi por accidente— con algo que muchos pasamos por alto: y es que nuestro propósito de vida no siempre se revela con estruendo; ni se parece al de fulano de tal y a veces solo nos susurra, y por eso no lo escuchamos.

La mayoría de las personas vive buscando “la razón de su vida” el propósito como si fuera un tesoro escondido que yace a muchos kilómetros de distancia de nosotros, cuando en realidad suele estar frente y muy cerca, disfrazado de simpleza, de aquello que hacemos con naturalidad.

Y aquí aparece un fenómeno curioso: nuestros talentos, esos que podrían transformar nuestra vida y la de otros, nos parecen irrelevantes. Como alguien dijo de los suyos: "tontos"

¿Por qué?

Porque lo que hacemos con facilidad lo damos por sentado.

Porque aquello que a otros les asombra, a nosotros nos parece “normal”.

Porque confundimos sencillez con falta de valor.

Pero la verdad es esta:

lo que te sale fácil no es casualidad; es señal. Es pista. Es talento.

Y cuando ignoramos esos talentos, la vida se nos va en trabajos que no nos llenan, en rutinas que no nos representan y en búsquedas que nunca terminan.

Perdemos años intentando encajar, cuando lo que realmente necesitamos es reconocer aquello que ya somos.

Hoy, en este reinicio, he comprendido que los talentos no se descubren mirando hacia afuera, sino hacia adentro.

Y que el verdadero trabajo de construcción —el más desafiante y el más noble— es el de edificar una vida alineada con Dios y con lo que somos capaces de aportar.

Si estás en un momento de cambio, de duda o de reinicio, te dejo esta reflexión:

"No subestimes lo que haces con facilidad; ahí suele estar tu mayor fortaleza"


 
 
 

Comentarios


Únete a nuestra lista de correo. Ponte al día

¡Gracias por tu mensaje!

  • Facebook

© 2023 Creado por Fabulosa Diva con Wix.com

bottom of page